¿La piel se estropea con el agua? La prueba (y qué hacer si tu bolso se moja)
Es la pregunta que más nos hacéis: ¿se estropea un bolso de piel si se moja? Y en lugar de contestarte con palabras bonitas, hicimos lo que mejor sabemos: mojar las pieles delante de la cámara, sin trampa. Aquí tienes lo que aprendimos.
La regla que lo explica casi todo
Casi todas nuestras pieles son piel vacuna de curtición vegetal, pero no reaccionan igual al agua: depende de cuánta protección lleven.
- Hidrofugadas: el agua resbala y no penetra. Llevan un tratamiento que repele agua y manchas. A prueba de bombas.
- Curtición vegetal con acabado (azul noche, truquesa, rojo, marrón topo, negro…): aguantan de sobra; el agua apenas les hace nada.
- Curtición vegetal sin acabado (crudo, vino, teja): son las más naturales y las que más notan el agua. Absorben un poco, pueden calar, y aunque se recuperan al secar, el agua puede dejar marcas e historia.
La clave: ninguna se estropea. Simplemente reaccionan distinto, pero todas están hechas para acompañarte.
Qué pasa cuando mojamos una piel 100% natural sin acabado
Le echas agua y ves que empapa un pelín, sí. Incluso que cala. También ves que se oscurece, sobre todo en colores como teja, vino o azul bebé.
Lo más importante: déjala secar, a ella sola - sin secadores, sol o calefacción - y listo. Verás que el drama se alivia y vuelve a su - casi - sitio.
Digo "casi" porque es altamente probable que haya ciertas variaciones de color. Y para mi, con total honestidad, eso forma parte de su carácter y es precisamente lo que hace que esa piel sea maravillosa.
Todo tiene solución...pero si esto es algo que no te encaja, no te recomiendo que te hagas con ningún bienhecha en estas pieles.
Qué pasa con una hidrofugada (o una con acabado)
Aquí directamente el agua no entra: chupa, no cala. Se queda como una gota en la superficie y se va. Ante cualquier drama, tranquila: tiene solución, y además se limpia por dentro y por fuera sin miedo.
Qué hacer si tu bolso se moja
- No frotes en caliente ni a lo bruto. Cuanto menos agredas la piel, mejor.
- Retira el exceso con un paño suave, sin restregar.
- Déjalo secar solo, lejos del radiador y del sol directo. La piel se recupera sola.
- Cuando esté seco, y solo en caso de que haya marcas, humedece muy poquito un paño extra suave y dale un repaso para homogeneizar; puede oscurecer un pelín, pero queda súper bien.
- Y de vez en cuando, hidrátala con cera para mantenerla a punto (ojo, el uso de cera te lo explicamos por color aquí
¿Entonces cuál elijo?
- ¿Lluvia, prisas y cero preocupaciones? → hidrofugada o, al menos, acabada.
- ¿Quieres una piel con historia, que envejezca contigo? → curtición vegetal 100% natural, sin acabar.
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En Labienhecha no te lo contamos: te lo enseñamos. Porque la confianza también se fabrica bienhecha.











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Es una guía muy completa que explica bastante bien los distintos tipos de piel que conforman sus bolsos, para así tener más claro cuáles elegir acorde a nuestros gustos o necesidades. Y qué cuidados e hidratación poder proporcionarles. Muchísimas gracias.