Un ramo que no se marchita: nuestros ramos para Día de la Madre
Hace unas semanas os enseñé unas flores que hice en un día de mucha inspiración en el taller. No estaban en los planes, ni tampoco a la venta: nacieron casi por casualidad, en pleno caos post mudanza y entre pelea y pelea con los de la trifásica. Pero me las habéis pedido tanto que he tomado una decisión.
Con el Día de la Madre a la vuelta de la esquina, vamos a hacer algo que...creemos que os va a encantar.
Un regalo que no se marchita
Todos los años compramos flores preciosas que, en una semana, acaban en la basura. Y siempre me ha parecido una metáfora un poco triste para el amor más grande que existe. Porque el amor de una madre no se marchita. ¿Por qué su regalo sí?
Por eso estos ramos son artesanales y eternos: hechos a mano en el taller, pensados para durar tanto como lo que representan.
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Un ramo para cada historia
- El Ramo “Madre”, el “Abuela” y el “Bisabuela” — para cada generación de mujeres que te hicieron.
- El Ramo Calas, el Ramo Rosas y el Ramo Primavera — para elegir por flor favorita.
- Y el Ramo Personalizado — para montarlo tú, a tu manera.
Cada uno se envía empaquetado con mimo, listo para regalar.
Están disponibles por tiempo limitado, solo para Día de la Madre. Este año, en lugar de flores que se mueren, regala unas que se quedan.



















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