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EL BLOG DE LABIENHECHA

¡FELIZ DÍA DEL FLAMENCO!


Sin duda, es un día para celebrar. Y es que no solo queremos reconocer la importancia del flamenco en general, sino que queremos prestar especial atención a unas figuras que lo cambiaron TODO dentro y fuera del escenario. Ellas son nuestras folclóricas, las más grandes.
¡FELIZ DÍA DEL FLAMENCO!

por Marina Alcalde

November 15, 2020


¡Feliz día del flamenco! Y decimos feliz porque, sin duda, hoy es un día para celebrar. Todas las bienhechas tenemos raíces andaluzas y, sin que suene a topicazo, a todas nos mueve mucho por dentro la cultura flamenca. Eso sí, lo cierto es que no hace falta nacer en Andalucía para saber valorar este arte con todas las letras.

Hoy, además, no solo queremos reconocer la importancia del flamenco en general, sino que queremos prestar especial atención a unas figuras que lo cambiaron TODO dentro y fuera del escenario. Ellas son nuestras folclóricas, las más grandes.

Y es que la tradición feminista y emancipadora viene ligada al flamenco ya de largo y nos ha dejado letras tan transgresoras como La Diputada o Compuesta y sin novio (entre otras):

La Diputada, cantada por Amalia Molina en el año 1932:

«Llegó la hora del feminismo, y como siempre fui avispada, y en todas partes me llevo algo, me llevé el acta de diputada. En el congreso con Luis de Tapia, estoy actuando de adalid, ¡Viva el divorcio! ¡Vivan mis manos! que aún no han cosido, ¡ni un calcetín! Y hasta en la peluquería, me llaman “Su Señoría” y como Victoria Kent, viajo de balde en el tren».

En Compuesta y sin novio, cantada por Juanita Reina y más recientemente por Martirio:

«¿Por qué no te casas, niña?, dicen por los callejones. Yo estoy compuesta y sin novio porque tengo mis razones. Marío, suegra y cuñao, tres niños y uno de cría, que en la feria, que la gripe, que tu mama, que la mía. Son muchas complicaciones, soltera pa' toa la vida».

Además de otros temas que se quedaron en la clandestinidad, como la verdadera historia del famoso tema Ojos verdes, que en su origen hablaba sobre el amor de un hombre hacia otro hombre. Esta letra se escribió en 1931 con la colaboración de Rafael de León, Miguel de Molina y nuestro querido Federico García Lorca, aunque la canción que se popularizó es una versión alterada.

Gracias a la trayectoria de estas valientes personas que se atrevieron a escribir y a cantar sobre la libertad, muchas de las folclóricas más contemporánea quisieron coger el relevo y continuar con ese legado. Y es que, en mitad de un régimen dictatorial, fueron las únicas mujeres que, a pesar de sus orígenes humildes, consiguieron desempeñar la profesión que amaban. Lograron tener independencia económica, conocer otras culturas y, en muchas ocasiones, sortear la represión franquista. ¡Con dos ovarios! Por supuesto esto no fue fácil, ya que la vida de la mujer en esa época estaba socialmente destinada al matrimonio y a la crianza.

Ellas son nuestra Lola Flores, Sara Montiel, Carmen Sevilla, Rocío Durcal, Marifé de Triana… y muchas otras, entre las que queremos destacar a una por excelencia: la maravillosa Rocío Jurado, quien incluso llegó a hacer huelga de hambre para que la dejaran cumplir su sueño.

La Jurado fue un rayo de luz para todas las mujeres que vivían presas de la censura y de una sociedad encorsetada. Ella se convirtió en un referente de mujer libre, independiente, atrevida para vestir como quisiera y con una voz que llego al alma de todo el mundo gracias a letras como estas:

Si amanece:

«Si amanece y ves que estoy despierta porque de tu amor aún no estoy llena ámame otra vez, ámame otra vez con las mismas fuerzas de la primera vez // Si amanece y ves que ya me he ido; olvídame, olvídame, olvídame que será que no me has convencido».

Lo siento mi amor: «Hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo, que mi cuerpo no tiembla de ganas a verte encendido, y tu cara, y tu pecho y tus manos parecen escarcha y tus besos, que ayer me excitaban, no me dicen nada. Y es que existe otro amor que lo tengo callado, callado escondido y vibrando en mi alma, queriendo gritarlo. Ya no puedo ocultarlo, no puedo callarlo, no puedo, y prefiero decirlo y gritarlo a seguirte fingiendo».

Paloma brava: «Tú piensas que yo soy una paloma dichosa de picar entre tus manos el pan que pones cuando se te antoja, que a veces se te antoja de año en año. // Y yo no soy como crees que yo soy; que soy paloma brava y para saciar mi sed toda la lluvia no basta. // Tú crees que soy feliz con casi nada y estás equivocado por completo; me tienes que atender como Dios manda que aún hay mucha mujer en este cuerpo».

Rocío Jurado fue una mujer brava y valiente que respondió sin pudor ante las preguntas más comprometidas. Se posicionó a favor del divorcio, se declaró abiertamente feminista e incluso a favor de los derechos de las personas homosexuales en una época en la que esas palabras tenían un peso enorme en la sociedad. Y es que La más grande sabía que su paso por el mundo dejaría una firme huella…Recordemos cómo ella misma le dijo a Lauren Postigo: «Yo pienso que mi destape ha sido más artístico que corporal. Yo pienso que el destape es mucho más importante si es mental».

Imposible no recordar también cómo le propició un monumental zasca a la periodista Julia Otero ante la pregunta de: «¿Me puede decir su talla de sujetador?», a la que ella le respondió: «¿Yo te lo voy a decir? El único sujetador que me importa es el mental. Ese es el que tú te tendrías que poner para no hacerme estas preguntas».

Os dejamos esta maravilla aquí:

 

Por todo esto, no podíamos dejar pasar el día de hoy sin rendir homenaje a todas las mujeres que utilizaron el flamenco para cantar su verdad y, ya de paso, abrir el camino para hacernos un poco más libres a todas.

Aun nos queda mucho por hacer, pero aquí estamos, más valientes que nunca.

Gracias por ser y estar. Hasta siempre, folclóricas.

 

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