Una reflexión (personal) sobre Black Friday - Labienhecha

Una reflexión (personal) sobre Black Friday

El próximo 25 de noviembre tiene lugar el famoso Black Friday. Si nos conoces, sabrás que nosotras no hemos hecho nunca un Black Friday como hace todo el mundo…

Siempre hemos dejado la decisión en tus manos: si necesitabas el descuento, podías usarlo libremente. Si no lo necesitabas, tenías en tu mano la opción de comprar a precio normal y usar nuestro famoso NONECESITODESCUENTO con 0% de descuento. Como agradecimiento por ese 0% teníamos un detalle contigo.

La verdad es que como marca sostenible que somos nos hemos sumado siempre a la ecoresistencia del pequeño comercio y a la demonización del consumismo masivo y de Black Friday, pero siempre hemos entendido que un descuento mayor es para muchos una oportunidad o una necesidad

En este último tiempo, hemos reflexionado mucho sobre este tema y nuestra curiosidad nos ha llevado a investigar un poco y a tomar la decisión de hacer nuestro propio Black Friday este año…

Algo que leímos y nos impactó fue esto:

“Aquellos con salarios muy bajos, las minorías y las madres participan más en el Black Friday que otros grupos. Son, también, los que se llevan la peor parte en esta crítica que combina clasismo, racismo y sexismo”, destaca Nadra Nittle en La deshonra clasista del comprador del Black Friday (Vox → El medio de comunicación estadounidense)

Fuerte, ¿no?

Esta periodista se basa en uno de los estudios principales firmado por un tal Rogers, quien afirma que:

“el Black Friday se presenta como la única oportunidad para un sector poblacional para acceder a ciertas cosas, para comprar aquello que realmente necesitan”.

Y no solo eso, sino que los estudios añaden que Black Friday sirve como oportunidad para una compra meditada, comparada y estudiada para aquellos que no tienen el privilegio de poder saltárselo y esquivar a la masa

¿A dónde nos ha llevado esto?

A que quizá nos estamos equivocando un poco al cuestionar la moral de estos compradores (no deja de ser una humillación de clase, porque quizá esas personas necesiten esperar a Black Friday para comprar aquello que no pueden permitirse en otro momento).

A que quizá también nos estemos equivocando cuestionando a pequeñas marcas y proyectos que por supervivencia o por necesidad de vender se suman a un Black Friday entendiendo que es el momento de mayor intención de compra del año (otra cosa es el engaño consentido al que nos sometemos con las ofertas truco de las grandes, pero eso es otra historia...)

Y a entender que quizá estemos perdiendo el foco y lo que deberíamos hacer es ser más críticos con el sistema y generar otro tipo de debate.

Desde nuestro punto de vista, de lo que estamos hablando es de un problema estructural. Y, tal y como dice Rogers:

¿Por qué no nos fijamos en la desigualdad de riqueza de nuestra sociedad?.

¿Es el problema de todo esto Black Friday?, ¿Qué ocurriría si no existiera un momento en el que ofrecer un descuento como este?, ¿No estaríamos acentuando ese problema?, ¿No estaríamos privando a una mayoría de acceder a lo que necesitan?

Leyendo y leyendo puntos de vista sobre todo esto (y, ojo, que todos nos parecen respetables y creemos que siempre hay que partir del respeto de quién compra en esta fecha o no y de la marca que se sume o no), he recordado mi infancia.

Mi madre, por ejemplo, me educó en eso de comparar precios (y lo sigue haciendo). En mi casa, más aún siendo 4 hermanas, crecimos entendiendo que si se podía esperar a rebajas para comprar algo que necesitábamos, no había discusión alguna. Y todo eso, si se podía, claro.

Teníamos el privilegio de que no faltaba un plato de comida en casa, pero no teníamos el privilegio de acceder a marcas TOP (en aquel momento no se hablaba aún de sostenibilidad, aunque el consumo era mucho más sostenible que ahora).

Y yo pregunto: ¿Acaso comprar con descuento está mal?

A veces es un tema comentado en el taller: ni siquiera nosotras podemos permitirnos nuestros propios bolsos. Y momentos como Black Friday son una oportunidad para acceder a la moda sostenible o a comprar aquello que necesitas.

Y, por qué no decirlo, también una puede darse un capricho y no por eso ser una consumidora inconsciente, ¿no?

La polarización de todo esto me preocupa un poco, la verdad.

Además, son tantas las personas que nos han escrito en este último tiempo diciéndonos que querían comprar pero no podían permitírselo que...¡jo!

Para nosotras es fácil: sacrificar nuestro beneficio durante 24h por el beneficio de esta mayoría, solo una vez al año, no nos parece tan descabellado.

Es más: nos parece un win - win.

Comprar en Black Friday no tiene por qué significar un acto de compra irresponsable o impulsiva. Tú eres la única persona responsable de comprar de manera consciente. 

Creemos que el acto de responsabilidad y conciencia lo debe hacer quien precisamente tiene el privilegio de poder elegir si comprar con descuento o no, del mismo modo que se tiene el privilegio o no de poder comprar moda sostenible.

Si te apetece, echa un ojo a nuestro MANIFIESTO BLACK FRIDAY

Y si no quieres perderte lo que hemos preparado este año y acceder antes que nadie a todo, apúntate aquí:

 


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